Si el mundo fuera justo todas disfrutaríamos de forma natural de una melena suave y sedosa. Una se levantaría y sin necesidad de champú hidratante, cepillos o planchas, saldría a la calle con un pelo espectacular. Desgraciadamente, la cruda realidad nos hace padecer un cabello áspero, enredado o encrespado. ¿No crees que ha llegado el